viernes, 29 de abril de 2011

Adagio geológico


Si van a la iglesia medieval de San Burchard, en Halberstadt, Alemania, oirán una especie de zumbido constante, como si alguien tuviera prendido un ventilador muy ruidoso o como si la pequeña ciudad estuviera asediada por un enjambre de abejas de dos metros. Si regresan meses después, el sonido puede haber cambiado al de un claxon que suena sin cesar (como sucede a veces, cuando a un vecino se le queda pegada la alarma del coche). Pero no es nada de esto, sino música; y concretamente, la pieza musical más lenta jamás concebida. Lo que se oye es un acorde del órgano de la iglesia, construido especialmente para esta interpretación, el cual está provisto de un sistema de suministro constante de aire por fuelles motorizados y se toca colgando pesas de los mecanismos que activan las notas (no tiene teclas).

La pieza se titula Organ2/ASLSP (As Slow As Possible) y es del compositor estadounidense John Cage, conocido por excéntricos experimentos musicales como meter clavos y objetos de goma entre las cuerdas de un piano para cambiarle el sonido y componer una pieza consistente en 4 minutos 33 segundos de silencio. Organ2/ASLSP es de 1985, la partitura consta de ocho páginas y el compositor nunca específico a qué tempo había que tocarla, de modo que quien planee interpretarla puede escoger. Los organizadores de la interpretación de Halberstadt decidieron alargar el tempo de la pieza para durar ¡639 años!, lo que significa que cada acorde dura varios meses, y hasta años.

La pieza empezó con un silencio de 17 meses, el 5 de septiembre de 2001. Las primeras notas empezaron a sonar el 5 de febrero de 2003. O sea que, si ustedes hubieran visitado la iglesia entre esas dos fechas, no habrían oído nada, pero sería un no oír nada muy especial, porque en realidad era el silencio con que empieza Organ2/ASLSP (¡). Ese primer acorde duró hasta el 5 de julio de 2005. El acorde que está sonando en este momento se puede oír en la página web del proyecto (www.john-cage.halberstadt.de/).

El órgano sólo tiene el número de tubos que se van necesitando. No tiene caso malgastar dinero poniendo tubos que no se usarán hasta dentro de varios siglos. Los fondos del proyecto provienen de donaciones, y en particular, de la venta de años de la interpretación. Si uno quiere, puede comprar alguno de esos 639 años, aunque ya quedan pocos.

En una pieza musical normal, las notas y acordes se suceden en fracciones de segundo y forman cadenas que percibimos como melodías con armonía. Las podemos cantar y las podemos silbar. Se nos pueden quedar pegadas en el cerebro molestamente. Pero en una pieza como la interpretación de Halberstadt del Organ2/ASLSP de John Cage los cambios de sonido ocurren a intervalos comparativamente geológicos de meses y años, y además están ya calculados y planeados con anticipación: los cambios que vienen en el futuro inmediato (inmediato en la escala de tiempo de esta pieza) ocurrirán el 5 de agosto de 2011, el 5 de julio de 2012, el 5 de octubre de 2013, y como el acorde que empieza ese día es largo, el siguiente cambio se producirá el 5 de septiembre de 2020 (cumpleaños número 108 de John Cage, quien murió en 1992). Al paso de los años, los cambios de sonido del órgano de San Burchard se han convertido en todo un acontecimiento musical. Hasta mil personas llegan a reunirse en la pequeña iglesia para oír cambiar el acorde. Mientras tanto los vecinos han tenido que acostumbrarse a la tenue sonoridad como de claxones lejanos que escapa constantemente de la iglesia. Aquí pueden oír un cambio que hubo en 2005.

La interpretación de Halberstadt, como otras que hay de la misma pieza, aunque más breves, se ciñe rigurosamente a las duraciones proporcionales de las notas de la partitura. Así, si una corchea dura 4 meses, una negra (equivalente a dos corcheas) durará 8 meses y una redonda, 16 meses. Otras interpretaciones han durado 14 horas y 24 horas, con el consecuente ajuste de las duraciones de las notas, que más que tocarse, se planean.

Pero John Cage no es el único compositor de piezas largas (aunque quizá sí de piezas que pueden durar siglos). En 1893 el compositor Erik Satie escribió unas líneas musicales que duran en total dos minutos, pero especificó en la partitura (con típico humor satierico) que había que tocarla 840 veces sin parar. En la época nadie se lo tomó en serio. Después de todo, Satie es bien conocido por poner en sus partituras indicaciones imposibles de seguir como “con gran maravilla” y “sobre la lengua”, que más bien tienen una intención jocosa y burlona. Con todo, no ha faltado quien siga la instrucción al pie de la letra y la pieza, que se titula Vejaciones, se ha interpretado varias veces, la primera en un concierto con un equipo de nueve pianistas que como corredores de relevos tocaron la pieza a lo largo de 18 horas (concierto organizado por John Cage, ni más ni menos).

Recientemente un grupo de investigadores de la psicología de la interpretación musical pusieron al pianista Armin Fuchs a tocar Vejaciones, pero conectado a unos electrodos para medir su actividad cerebral y con un piano arreglado electrónicamente para registrar la duración y la fuerza de cada nota. La interpretación duró poco más de 28 horas y con los datos los investigadores publicaron dos artículos académicos. En esos artículos explican cómo varió el estado de atención de Fuchs durante la interpretación y cómo se relaciona ese estado con la estabilidad del tempo y otros factores importantes de una interpretación musical. Durante el experimento el pianista pasó por un estado de atención intensa que duró 14 horas. A la quinceava hora, entró en una especie de trance durante el cual su tempo fue errático y cometió más errores. Estos resultados sirven para explorar cómo funcionan nuestros relojes cerebrales. Aquí se ve un video donde el equipo recibe al pianista como se recibe a los nadadores que se disponen a cruzar el Canal de la Mancha (hazaña que toma más o menos el mismo tiempo que tocar la pieza de Satie).

Para terminar, me imagino el lejano día del final de la interpretación de Halberstadt. ¿Cómo será? Caso 1: millones de espectadores reunidos por presencia holográfica, con comentaristas, críticos e intérpretes culturales y una ovación que se extiende por todos los hogares del Sistema Solar. Caso 2: el último descendiente de los organizadores iniciales, solo en la iglesia con una barba de tres días, olvidado de todos, que dice: “Bueno, esto se acabó”, detiene los fuelles del órgano y se va a tomar una cerveza a la taberna del pueblo.

23 comentarios:

Gerardo Gálvez-Correa dijo...

¡Seeeeeer!:

Oí tu comentario por la radio, al mismo tiempo que lo leía en el blog, lo cual fue una extraña y divertida experiencia, aunque tuve que aguantar la parte previa de la emisión (por completo carente de interés) antes de que te enlazaras.

De hecho, empecé a escucharte uno o dos minutos antes de empezar a leer, y me quedé absolutamente estupefacto: oí teológica, donde seguramente dijiste geológica... ¡Tonto de mí!

Ser... ¿Tú sabes cómo se hace para que un órgano mantenga la presión, independientemente de que pulses una tecla o 22? ¿Cómo es que no se queda súbitamente sin aire? Yo no tengo ni idea...

Me acordé del texto que escribiste sobre las esculturas neumáticas de aquel holandés...

Gerardo Gálvez-Correa dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=Lmxcr87uLXE&feature=youtube_gdata_player

Matalote dijo...

Sonará así la música celestial?

José María Hdz dijo...

ya nos tiene miedo sergio y mejor pone entradas menos polemicas. jaja.
por que se llama 'ASLSP' qué no deberia ser 'ASAP'?, tal vez porque si no se confundiría con 'as soon as possible'. pues yo iba a comprar un año pero el más cercano era 2092, y no pienso vivir tanto para llegar a disfrutarlo.

Libia E. Barajas dijo...

¡Claro José María, el miedo no anda en burro! Sergio escribió hoy ligerito, ligerito, ¡ligerito!... y Matalote, ¡ojalá así suene la música celestial! :-)

Gerardo Gálvez-Correa dijo...

¡Ah, querida y admirada Matalote! ¡Lo dudo mucho!

Si hubiera un ser supremo, sería perfecto; luego, nada de lo que suceda le afectaría, porque entonces experimentaría cambios, y su estado previo (o el nuevo) ya no serían perfectos, lo que sería una negación de la perfeccion inicial.

Y si nada lo afecta, ¿pa'qué ocupa la música?

Así que, si la hubiera, la música celestial sería una prolongada y monótona nota única: tal vez un La 440, como el del teléfono, cuando levantas el auricular y esperas escuchar una voz, pero sólo oyes tono de llamada... por toda la eternidad.

Libia E. Barajas dijo...

¡Ay Gerardo! Si Sergio no introdujo la polémica, ¡¡¿¿por qué tú sí??!! ;-)

Al menos a mí déjame creer que hay música celestial, ¡y como esa!

¡Saludos!

Gerardo Gálvez-Correa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gerardo Gálvez-Correa dijo...

¡Libia Elena!:

¡Música celestial es la que interpretas, con estentóreascarcajadas,
cuando celebras las no siempre cultas gracejadas
de los que con tu amistad abrumas!

(Supongo que no necesito aclarar que cuando digo que tu amistad es abrumadora, me refiero a que tus cortesías y amabilidades sobrepasan las expectativas de los que de ellas gozamos).

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Estimado Sergio, me vienen a la mente varias ideas:

1. Que comentario mas de Sergio de Regules, a la vez curioso divulgador cientifico, que disfruta de la buena musica y que paladea del sentido del humor singular, el suyo o el de los otros.

2. Porque hablando de sentido del humor... ¡ah que ganas de fastidiar de este musico excentrico, jejeje, ¿una obra que dura mas de 600 años? ese si que supero al santo y las mujeres vampiro

3. Yo digo que ni la opcion 1 ni la 2 se darán para acabar la obra. Va a ser una tercera cosa que ni palida idea tenemos. ¿Predecir algo, por sencillo que sea, 639 años antes? ¿alguien cree que en 1372 alguien, quien sea, hubiera podido predecir nada absolutamente del tiempo de hoy? vaya, todavia estaba en pie Constantinopla!

4. Ese musico si esta mas loco que el Loco Valdes. O mucho tiempo libre, o mucha imaginacion, o mucha iniciativa.

Pregunta ¿las ballenas, con sus sonidos de ultra baja frecuencia, que son increiblemente largas... tu dirias que son cantos, cantos propiamente? solo como pregunta curiosa.
Saludos y que tema mas diferente.

Sergio de Régules dijo...

Oigan, qué divertidos comentarios.
Yo una vez me imaginé que las piedras eran en realidad seres con una escala de tiempo distinta y que un segundo/piedra podría ser 100 años/gente. Tal vez las piedras de la iglesia estén disfrutando mucho. Es la primera vez que oyen música hecha para ellas.
Este tema me dejó, sin exagerar, fascinado. Lo he estado meditando buena parte del día. Creo que todavía se pueden decir muchas cosas. Se me hace que voy a tener que poner otro post.
Luis Martín, gracias por señalar que es un post muy "yo". Para mí, fue cumplido (aunque no faltará quien lo quiera interpretar como...¡vejación!).

Matalote dijo...

Hola a todos:
A mi me entusiasma mucho éste tipo de experimentos, porque rompe con las barreras de lo que consideramos como normal.

La melodía, el escenario, el instrumento, el tiempo, todo pone a prueba nuestra percepción, nos provoca y logra seducirnos o aturdirnos. O las dos cosas. Como sea, maravilloso.

Me pregunté si sería ese el sonido celestial, pero pensé también en el ruido de fondo del universo. Puedo imaginar a un coro de ángeles y querubines, o el sonido contenido en la materia obscura.

El arte es provocación y éste es un ejemplo maravilloso.

Gracias Sergio.
Hasta pronto a todos
M.

Moises dijo...

Ocio en su maxima expresión :-p

Pero como dice Matalote, el arte es provocación

Anónimo dijo...

Hola a todos.
Esto de la música representa un buen aliciente para disfrutar este fin de semana. Pero al leer esta entrada, personalmente hizo a que pensará en la relación entre la música y el tiempo: maravillosa relación ¿no creen? si imaginamos, como lo hace Matalote, qué clase de música se habría escuchado cuando se formaba el universo. Para mi sería algo muy poético.
:) Ismael Isassi

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Amigo Sergio, dices bien, fue un elogio. En tus entradas al blog, como firma tenue, de cuando en cuando se encuentran dos cosas: alguna referencia a la musica, o bien, algo referente al buen uso del idioma.
Y de las muchas cosas que te pusieron a meditar buena parte del dia ¿alguna tuvo que ver con una vision de nuestro planeta, en su advocacion de Gaia? ya ves, es pensar que si uno la observa en escalas de tiempo geologico, tal vez se le podria analizar desde el punto de vista de un ser vivo (vivo en otra manera).
Eso seria tema de otro dia. Por lo pronto saludos y en espera del proximo viernes.

Ribozyme dijo...

A mí me gustan mucho muchas de las obras de Cage... Otras son indigeribles. En este video, pueden ver al maestro mismo interpretando una de sus obras:

http://www.youtube.com/watch?v=SSulycqZH-U

Aunque yo disfruto mucho "Music for 18 Musicians" de Steve Reich, llegué a desesperar a más de uno al ponerla... "Es el mismo sonsonete una y otra vez", llegaron a decir, porque no la oían con atención. Gracias a esa pieza en particular me hice afecto a la música minimalista.

Matalote dijo...

Ribozyme:

Gracias por el tipp.
Los programas viejos de tv tienen un encanto inconfundible. Cage, muy formal pero simpático, parece tomar con buen humor las risitas divertidas del público en el estudio, y la ironía del conductor. Me encanta la soberana respuesta a su trabajo: “Yo produzco sonidos y los llamo música”. Un vanguardista!

Hasta pronto
M.

Ribozyme dijo...

Aquí van 4 piezas más, en mi opinión, todas recomendables, aunque cada quien que decida por si mismo.

http://www.youtube.com/watch?v=ExUosomc8Uc

http://www.youtube.com/watch?v=VYsx5Di3bso

http://www.youtube.com/watch?v=CVN_mxVntXk

http://www.youtube.com/watch?v=Vjfg8rWoFL4

Matalote dijo...

Ribozyme:
Me gustó mucho la pieza "Imaginary Landscape No.1", la escuché varias veces, y me gustó más sin el apoyo visual. La "Sonata V" me parece interesante y me sorprende mucho el uso de instrumentos tan cotidianos para la experimentación.

Al escuchar el "Imaginary..." me acordé de la visita que hice al Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM en febrero. Entré a la Blowup, una instalación acústica, una caja negra, que al principio me recordó a un sauna, por las paredes y las bancas de madera al rededor.

http://es-la.facebook.com/note.php?note_id=10150302817995162&id=136104369755

Había más de 30 bocinas distribuidas en la sala, la luz muy baja. La música me pareció muy interesante, tanto como el espacio y el concepto en general. Primero me senté, después de plano me acosté y estuve como 20 minutos disfrutando la música del artista sueco Åke Parmerud. Lo conoces? Si mi hermano no me hubiera sugerido continuar con el recorrido, me hubiera quedado ahí más tiempo.

Hasta pronto
M.

Ribozyme dijo...

Gerardo: casi se me olvida contestar tu muy pertinente pregunta sobre el control de la presión del aire. De repente un pensamiento archivado en lo recóndito salió a flote y me acordé. El problema de la presión es uno que no se pudo resolver satisfactoriamente sino hasta el siglo XIX, ya en plena Edad de las Máquinas. Consiste en poner un fuelle rectangular, con contrapesos encima, en la línea de alimentación del aire (antes esta alimentación se hacía con fuelles, ahora con ventiladores centrífugos eléctricos). La presión del aire levanta el fuelle, de tal manera que si hay una baja momentánea en la fuente de aire, el fuelle baja por el peso y lo compensa. Incluso en órganos muy modernos (a mí me parece anatema hasta que tengan motores eléctricos) hay un sistema de retroalimentación en el que, a mayor altura del fuelle, más se restringe la entrada de aire del ventilador. Checa aquí, casi hasta el final de la página.

Cuando estuve en Berlín, hace unos años, en un congreso, tuve la enorme fortuna de conocer su excelente Museo de Instrumentos Musicales, y ahí tenían un órgano de viento, completamente mecánico, con algunas paredes de vidrio para examinar su muy intrincado mecanismo.

Matalote: no, no lo conozco, pero deja y lo checo inmediatamente en YouTube.

Moises dijo...

Bueno esta pieza no durara 600 años, solamente dura tres horas escuchen jajaja :-p

http://www.youtube.com/watch?v=p5PiXt6INSM

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

No tiene nada que ver con el tema, está fuera de contexto... pero hoy es 10 de mayo y para quien lo quiera compartir (el júbilo) ¡FELIZ DIA DE LAS MADRES!
Para las que lo son, para los que tenemos la dicha de tenerlas, o las tuvimos ¡felicidades!

Niky dijo...

Cambiaron el programa con Pedro Ferriz?, que no era hoy o ando confundida?