martes, 16 de febrero de 2010

¿2012? ¡Mis polainas!

¿Quién entiende mejor el universo físico: los mayas o nosotros? Nosotros. Ni duda cabe.

Los mayas fueron astrónomos, arquitectos y matemáticos consumados. Describieron los ciclos del Sol, de la Luna y de Venus luego de siglos de pacientes observaciones del cielo. De estos ciclos dedujeron la idea de tiempo. Comparando la duración de los ciclos de distintos astros concibieron calendarios con los que podían calcular lapsos larguísimos. Muy bien.

Dicho esto, añadamos que no fueron los únicos. Los babilonios, los egipcios y los chinos alcanzaron cimas intelectuales similares en lo que a astronomía, matemáticas y arquitectura se refiere. Tal vez en cada época hay una especie de límite superior al que se puede aspirar en materia de cultura y este límite lo alcanzan todas las sociedades contemporáneas bien organizadas (por ejemplo, hoy en día los países desarrollados tienen niveles comparables de desarrollo tecnológico y producción artística).

Pese a todo, ocurre que el calendario maya, como todos los calendarios antiguos salvo el romano, no tomaba en cuenta que el año solar no dura 365 días justos, sino 365 días y un poquito más. Ese poquito más basta para que, al correr de los años y conforme el calendario se repite cíclicamente, la posición del Sol en el cielo y la fecha del calendario se vayan desfasando y en poco tiempo el calendario ya no sirva para predecir las estaciones, su utilidad principal en las sociedades agrícolas. El calendario solar de los mayas es de esos. El mito de que era más exacto que el calendario gregoriano, según me dijo el maestro Erick Velázquez, mayista del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, se debe a un investigador de los años 20 que leyó mal dos glifos mayas relacionados con el calendario y pensó que representaban la corrección que nosotros hacemos por medio de años bisiestos. En los años 50 se demostró que no, pero el mito ya había conquistado mucho terreno.

En México tenemos idealizados a nuestros antepasados prehispánicos (a los hispánicos, en cambio, tendemos a satanizarlos). En años recientes se ha popularizado una idea de los mayas que nos los pinta como dioses que todo lo sabían. Según esta visión, nada que se sepa hoy era secreto para los mayas. Los mayas son un poquito como nuestros griegos: el símbolo de una antigüedad dorada en la que todo era mejor. Pero basta hablar con un especialista para darse cuenta de que esta imagen es falsa. Griegos y mayas son seres humanos, con sus virtudes y sus defectos, y sobre todo con sus limitaciones.

Ahora las huestes del New Age vienen a decirnos que:

1) los mayas predijeron horribles catástrofes para fines de 2012, y

2) que hay que ponerse a temblar de miedo, porque, si lo predijeron los mayas, tiene que ser verdad

Hace unos días tuve la oportunidad de hablar con tres expertos en distintos aspectos de la cultura maya: Jesús Galindo, Tomás Pérez y Erick Velázquez, los tres de la Universidad Nacional Autónoma de México, y me enteré de cosas muy interesantes.

Empecemos con el calendario. Las fechas mayas no tienen la misma estructura que las fechas del calendario gregoriano que usamos hoy. Su calendario no cuenta sólo años. Tiene ciclos de distintas duraciones, uno de ellos de poco más de 5000 años. Ese ciclo se llama Cuenta Larga. Nuestro calendario y el de los mayas tampoco tienen el mismo punto de partida. Así pues, convertir una fecha maya en una gregoriana no es tarea fácil. Hoy en día, los expertos no se han puesto de acuerdo en una manera unánimemente aceptada de correlacionar los dos calendarios. Según un sistema de correlación, el fin del ciclo de la Cuenta Larga ocurrió hace unos doscientos cincuenta y tantos años. Según otro, la Cuenta Larga termina en 2012, pero hay controversia en cuanto al día exacto: ¿será el 21, o el 23 de diciembre? Hay cerca de 50 maneras distintas de empatar los dos calendarios, de modo que no sabemos si la Cuenta Larga del calendario maya termina en nuestro año 2012 o no.

En caso de que sí (y en caso de que no también), no hay documentos mayas que contengan profecías para ese día, a menos que se pueda llamar “profecía” a una afirmación del estilo de “ese día se termina el treceavo baktún”, que es como profetizar que el año 2010 terminará el 31 de diciembre. Las únicas profecías mayas que se conocen están contenidas en los llamados Libros de Chilam Balam, que son colecciones de tradiciones, cuentos, rituales y pronósticos que datan de la Colonia. Los especialistas consideran las profecías de estos libros como elaboraciones sobre profecías prehispánicas muy vagas que se manipularon en el siglo XVIII para ajustarlas a hechos ya ocurridos. No es la primera vez que sucede: los autores del Nuevo Testamento reinterpretaron profecías hebreas más antiguas de manera que pareciera que anunciaban la vida de Jesús (no lo digo yo, lo dicen los analistas de la Biblia; véase, por ejemplo, el compendio que hizo Isaac Asimov en su Guía de la Biblia, Nuevo Testamento, Planeta, 1983). Y es exactamente lo mismo que ha ocurrido con las muy citadas y poco conocidas “profecías de Nostradamus”: vistas desde nuestra perspectiva, no es muy difícil acomodar el vaguísimo contenido de estas profecías a hechos que sabemos que ocurrieron (Hitler y los nazis, por ejemplo) o que tememos ocurrirán.

En resumen: el 2012, fecha sin ninguna distinción en nuestro calendario, posiblemente tampoco signifique nada en el calendario maya, y en todo caso los mayas no profetizaron nada de nada.

Y aún si sí hubieran profetizado, como señala Jesús Galindo, experto en astronomía maya, la astronomía moderna es, a no dudarlo, muchísimo más amplia de miras, profunda de alcances y exacta en predicciones que la de los mayas; con todo, no podemos predecir llegadas de cometas, fenómenos solares inesperados ni explosiones de supernovas. Si nosotros no podemos, tampoco podían los mayas. Al mismo tiempo, las supuestas profecías que nos quiere vender el movimiento New Age contradicen flagrantemente cosas que sabemos bien acerca del Universo y su funcionamiento. Si fuera cierto que un planeta desconocido viene hacia la Tierra para arrasar con la civilización, ya podríamos verlo con nuestros telescopios.

Flaco favor nos hace quien nos cree más de lo que somos. Tampoco halagamos a nuestros antepasados inflando desproporcionadamente sus aportaciones. Los mayas vistos por los mayistas de verdad son mucho más interesantes que esos dioses de cartón que nos pinta la cursilería sentimental que se conoce como New Age.

Dicho esto, en 2012 hay elecciones presidenciales en México. Eso sí que puede ser una catástrofe.

17 comentarios:

Pako Díaz dijo...

Excelente. Lo peor de todo es que los medios de comunicación (No tu por supuesto) es decir, la televisión, se ha encargado de meterle ese miedo a la gente. Canales de televisión como Discovery Channel han publicado una serie de documentales en los cuales dicen que el 21 de Diciembre de 2012 el sol estará posicionado en el centro de nuestra galaxia (Como cada 25,000 años) y que de esta manera puede causar tormentas solares que alteren nuestro medio ambiente o que incluso podrían invertirse los polos. En fin, solo quiero decirte que tu comentario es sumamente atinado y que agradezco que haya gente como tu comprometida con la veracidad de la información y no con propagar el pánico como muchos otros. En cuanto a lo de la elección presidencial en 2012, vaya que eso si será una catástrofe de dimensiones épicas. Saludos!

J. Vicente Hernández-Hernández dijo...

Y las mías también...

Te paso una de las más concisas, bien hechas e interesantes gráficas que he visto al respecto:

http://www.informationisbeautiful.net/visualizations/2012-the-end-of-the-world/

Muchos saludos Sergio.

Sergio de Régules dijo...

Está buenísima la página web, Vicente (¡qué milagro que te dejas ver por aquí!). Conforme se acerque la fecha, habrá que ir difundiendo más y más el mensaje de que no hay nada que temer. ¡Qué horror! Y pensar que yo, de niño, pensaba que casi todos los adultos eran gente razonable y que sólo en la infancia estaba uno rodeado de idiotas.

Jesús Magonz dijo...

Añadan mis polainas también a la lista!!

Lo peor del caso es que hay gente que parece educada y se la cree.

Por ahí también argumentan que también en china hay coincidencias en ese año.. jeje.

Muy buena la liga Vicente, por cierto yo vivo en Morelia, no sabía que hay Astrofísica por acá, que buena noticia, sería muy bueno que difundieran más su trabajo, como el de la ciencia en general.

Gerardo Gálvez-Correa dijo...

Yo nada más quiero ver con qué explicación estúpida van a amanecer el 22 de diciembre de 2012.

Tal vez haya ocurrido otro terremoto en Haití, otro desbordamiento del canal de La Compañía, y seguramente el nuevo presidente de México, sea quien sea, estará cumpliendo 21 días de despachar en Los Pinos (aunque, religiosamente, esté de vacaciones desde el 11 de diciembre).

Otras tragedias, lo dudo.

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Mi profecia: el 21 de diciembre de 2012 (y acepto apuestas de quien sea)estaremos en la sexta posada, jaja.

Y oye Sergio, como dice brozo: "¿que necesidad, hombre, si estamos chupando tranquilos?". Eso de que los evangelistas "acomodaron" las profecias del antiguo testamento para que le cuadraran a Cristo... bueno, amigo, esa es tu opinion. Ademas, como das a Asimov como respaldo, hombre, si el no es experto en Biblia, sino extraordinario escritor. Se me hace que al decir en esto, te metiste en un berenjenal, acuerdate que lo escrito en a biblia SE ACEPTA PARTIENDO DE LA FE. Ni es literal ni es comprobable. Es de Fe.

Pero, vaya, es de cada quien. Yo si lo creo. Saludos.

Mary García Portugal dijo...

Hola Sergio.
Lamentablemente a veces nos dejamos llevar por los medios de comunicación, y nos quedamos con datos incorrectos e incomproblables y los damos por hecho,ya ves que hasta una pelicula salio sobre el tema.
Es imposible que la cultura Maya pudiera predecir tal cosa,quiza solo se aburrieron de hacer años y pararon en ese... jaja

Saludos
Mary García

Sergio de Régules dijo...

Pues se tardaron en aburrirse, porque hicieron como cinco mil. Bueno, no había televisión ni Facebook con Farmville.
Luis Martín: pues no es mi opinión, es lo que dicen los analistas (laicos) de la Biblia (Asimov sólo informa lo que ha leído, no lo dice él tampoco). Y después de todo tampoco es tan difícil de creer: los Evangelios son de después de todos los libros de los profetas de donde extraen profecías (qué bonita palabra usaste: cuadrar. Lamento que no se me haya ocurrido a mí.). Y como que sí es mucho decir que los profetas judíos hayan profetizado la vida de Jesús, ¿no? Me imagino que a los judíos no debe hacerles nadita de gracia. En fin, que es opinión de expertos...eso sí: bien laicos.

Anónimo dijo...

como de que no podemos predecir la llegada de cometas y asteroides

mira esta pagina

http://neo.jpl.nasa.gov/ca/

atte raul olvera

Sergio de Régules dijo...

Ejem...Raúl...ésos son asteroides ya conocidos. Una vez que conocemos la órbita de un objeto podemos decir dónde va estar con siglos de anticipación. Lo que no podemos es adivinar.

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Estimado Sergio, entiendo perfectamente; en tu caracter de pemsador a partir de metodo cientifico, JAMAS podria aceptar profecias que basicamente es conocer lo que aun no ha sucedido, es decir, conocer lo que no existe... ¿y si no existe, como conocerlo?
Asi pues, no es solo con los mayas o los evangelistas, EN GENERAL no podrias de ninguna manera creer en profecias. Si en proyecciones, como la de que cada vez hará mas calor.
En fin, entiendo. Yo como lector tuyo rebelde, ADEMAS de interesarme en ciencia, dejo un espacio "ejpurio" (jejeje) a mi fe catolica. Sale, un saludote y espero tu proximo articulo con interes.

Sergio de Régules dijo...

Querido Luis Martín: tus comentarios disidentes siempre serán bienvenidos. Si bien, como tú dices, mi visión se fundamenta en no creer en cosas como las profecías, también creo que por la ciencia no se puede ni demostrar ni negar la religión, por lo que el asunto de las creencias religiosas siempre será cuestión de gusto personal, sin que nadie te pueda rebatir (ni tú puedas reafirmar) tu fe por motivos "científicos". Gracias otra vez.

Daniel dijo...

Hola sergio.

Solo me gustaría hacer mi pequeño aporte a tu blog que tan completo nos compartes.

Primero que nada lo del 2012 no es una profecía Maya, simplemente termina un ciclo en el calendario (con sus reservas, ya que como dijiste es muy difícil hacer que coincidan el calendario maya y el gregoriano).

Segundo lo de los ciclos puede cer cierto (según la creencia de cada quien, ¡yo si lo creo!), pero cada fin de ciclo no significa el fin de la humanidad, es solo una transición, y esto se está tomando como cuando se anunciaba el desastre del año 2000 como era el cambio de milenio y todo eso, hasta algunos líderes religiosos aprovecharon e hicieron que muchas personas se suicidaran porque venía el fin del mundo y aqui estamos los que no les creimos.

Para concluir, yo creo que si puede haber un cambio en el año 2012 pero yo creo será de conciencia evolutiva del ser humano y no catastrófica como lo anuncian (salvo las elecciones en México jaja).

Saludos a todos los lectores y gracias a Sergio por tus aportes y por hacer que esta sociedad sea menos ignorante.

Anónimo dijo...

Pues si han leído el Chilam Balam, podrán constatar que en el no están escritas ningunas profecías del fin del mundo.

El don profético y la capacidad para descifrar las señales de la naturaleza de los antiguos sacerdotes mayas provenía de su atenta observación de los astros y del registro minucioso de cada dato. Los libros del Chilam Balam suponen una importante referencia, pues allí dejaron reflejados sus augurios.

No sólo anunciaron la llegada de los españoles, sino que los textos proféticos del 12 y 10 Ahau Katún de la primera rueda profética se corresponderían con los tiempos actuales.



En éstos se anuncia la aparición de “grandes maestros, grandes sabios, grandes magos”, como preludio del despertar de la humanidad en el “tiempo de los balbuceadotes descendientes del futuro”. También se alude al Ah Kin, sacerdote del culto solar que “ata los palos al juntar las cuatro partes del cielo”, lo que se interpreta como una referencia a la gran cruz cósmica.

Del mismo modo se manifiesta el lamento de los “años estériles”, en los que no habrá pan. Esta profecía podría aludir a la pobreza en la que vive sumida la mayor parte de la humanidad y también y también a la maldad de los Halach winikes, los jefes y sus súbditos; un panorama que parece indicar el descrédito por la actitud de los gobernantes que sufren las instituciones políticas de casi todos los países.

En el Chilam Balam el mal está representado por “un imperio en el cielo” y, además, podemos leer el siguiente pasaje:



“Entrará el pecado en el mundo al sonar los atabales al sonar las sonajas agitadas por los cuatro bacabes, vertedores, cuando rasguñen las espadas las ceibas de la tierra, cuando hagan salir por completo la lengua al que le corten el resuello”.



El texto anterior puede entenderse como que en las cuatro direcciones habrá deforestación de la naturaleza (las ceibas, sagradas para los mayas), o destrucción se seres humanos (a veces simbolizados por estos árboles), al ritmo de los tambores de guerra. De una u otra forma el hombre sufrirá el sonido de las sonajas, que algunos interpretan como terremotos. Además, “vendrá la mácula sobre lo que reste de bueno en el mundo”, que sugiere la expansión de la corrupción por todo el planeta; lamentablemente tan de actualidad en nuestros días.


En los últimos meses, diversas informaciones científicas aluden a que la temperatura global del planeta está aumentando vertiginosamente y que dentro de cuatro o cinco décadas el deshielo de los polos provocará una catástrofe que transformará por completo el mundo tal como lo conocemos. Además, a partir de ahora se esperan las tormentas solares más intensas en cuatrocientos años. En otras palabras, los efectos del cambio climático son incuestionables.

Atte.

Leto Segundo

Sergio de Régules dijo...

@Leto (por Atreides, me imagino): Pues lo que me dijeron mis informantes mayistas (que no mayas) es que los libros de Chilam Balam retomaron augurios vagos del pasado y los reinterpretaron DESPUÉS de la conquista para que cuadraran (gracias por el verbo, Luis Martín) con los acontecimientos conocidos. No se puede saber el futuro. O por lo menos, insisto, si no podemos nosotros, tampoco podían los mayas, no nos engañemos.

^_^ El norteño que vino del sur ^_^ dijo...

Hola, Sergio.
Como ya sabes, en la SAPA me dedico a "desfacer entuertos maussanicos". ¿Me podrías pasar la bibliografía mayista para apoyar mi próxima conferencia para la Reunión Nacional de Aficionados a la Astronomía?

Alejandro Correa

juan dijo...

hola Sergio me parece buena información la que nos presentas ademas no hay nada de que temer puesto que solo son mitos los que dicen del año 2012 y muchos medios de comunicación lo que están haciendo es poner a la gente en pánico, ojala nos sigas presentando mas información de esta índole.
atentamente juan. saludos