viernes, 22 de febrero de 2013

Betelgeuse al borde del abismo...o no tanto

Qué bonito sería ver una supernova. Los astrónomos las ven a montones en otras galaxias, usando telescopios, pero la luz de esas estrellas moribundas no alcanza ni de lejos la intensidad suficiente para que las veamos a simple vista. Para eso la estrella tendría que estar en nuestra propia galaxia, o una de sus dos pequeñas galaxias satélites, llamadas Nubes de Magallanes.

Lo malo es que en una galaxia dada las supernovas no se dan en maceta. La más reciente en la nuestra data de 1604, y la anterior de 1054. En 1987 hubo una en la Pequeña Nube de Magallanes que se vio a simple vista en el hemisferio sur y que fue muy útil para afinar nuestros modelos de la muerte explosiva de las estrellas más grandes. Esos modelos sirven para calcular cada cuánto ocurre, en promedio, una explosión de supernova en nuestra galaxia, y la respuesta es que sucede una vez cada 100 años, aproximadamente.

Un promedio, claro, sólo es un promedio: es una medida que caracteriza el comportamiento colectivo de una gran cantidad de objetos semejantes, y en lapsos grandes. No sirve para predecir cuándo debería ocurrir la próxima supernova, lo que significa que, aunque han pasado 400 años desde la última vez que apareció una supernova intragaláctica en nuestros cielos, no tenemos la menor idea de cuándo ocurrirá la siguiente. Se podría pensar que ya toca supernova, pero la probabilidad no funciona así. Lamentablemente. Qué bonito sería ver una supernova.

Estrellas al borde del colapso no faltan: son las estrellas más grandes y más rojas del cielo, llamadas gigantes rojas con lamentable falta de imaginación. Ejemplos: Aldebarán, que pueden ustedes ver esta noche muy cerca del punto brillante de Júpiter, muy altos ambos en el cielo; Capela, por la misma región de la bóveda celeste, en la constelación de Auriga; y la famosa Betelgeuse, en la constelación de Orión, también por el rumbo celeste de las otras dos. Desde los años 50 sabemos que estas estrellas, y todas las que se les parecen, están en las últimas etapas de su existencia estelar, y que, al cabo del tiempo (mañana, en un millón de años) estallarán como supernovas. Eso de "borde del colapso", en astronomía, tiene un significado distinto al de la vida cotidiana.



Las estrellas nacen como bolas de hidrógeno y algunos otros elementos y brillan porque, bajo las presiones gigantescas del interior de la estrella, los átomos de hidrógeno están tan apretujados que se fusionan. La fusión del hidrógeno da núcleos de helio y mucha energía en forma de luz y calor: la luz de la estrella. Los núcleos de helio se van acumulando en el centro de la estrella y cuando empieza a escasear el hidrógeno y la estrella se contrae, empiezan a fusionarse para dar otros elementos químicos. Los núcleos de estos elementos, más pesados, se van al fondo... etcétera, etcétera. Al final de su vida, la estrella es una cebolla con capas de fusión de distintos elementos químicos y un centro creciente de núcleos de hierro que se acumulan, se acumulan... Como la fusión del hierro absorbería energía en vez de liberarla, el hierro no es fusionable en el horno estelar. Llega un momento en que el combustible escasea, no hay suficiente calor para sostener las capas superiores de la estrella contra la intensa gravedad que las atrae hacia el centro, la estrella se contrae, la presión aumenta en el centro, el hierro se comprime y si la estrella era suficientemente masiva al principio, los protones del hierro se combinan con electrones para dar neutrones. Este proceso comprime el núcleo de hierro casi instantáneamente a una fracción pequeña de su tamaño original. Sin nada que las sustente, las capas exteriores de la estrella se derrumban hacia el centro y... ¡Bladavabum! En esencia. Me salté detalles, pero no quiero extenderme en esto.

La explosión dura muy poco tiempo, pero la estrella aumenta de brillo hasta hacerse más intensa que todas las estrellas de la galaxia juntas mientras una onda de choque proveniente del colapso del hierro desgarra las capas superiores de la cebolla estelar y produce aún más variedad de elementos químicos. Esto dura unas cuantas semanas. Al final puede quedar una bola de neutrones supercomprimidos girando a gran velocidad rodeada de una nube de gases diversos (una estrella de neutrones, o pulsar), o bien, si la estrella era muy grande, un hoyo negro. El abismo.

Ha corrido el rumor por internet de que Betelgeuse está "a punto" de explotar. Betelgeuse está a 640 años luz de nosotros, una distancia relativamente pequeña (la galaxia de lado a lado mide unos 100,000 años luz). La supernova betelgeusiana será más brillante que la luna llena y se podrá ver en pleno día durante dos o tres semanas, como si hubiera dos soles (aunque uno de ellos muy pequeño visualmente). Será muy bonito cuando ocurra. El rumor surgió al parecer a partir de ciertas observaciones de Betelgeuse que muestran que la estrella se ha reducido en los últimos años. Aunada a la histeria ambiental causada por la tontería del Armageddón maya, esta información dio lugar a historias de terror en que la explosión de Betelgeuse afectaba la vida en la Tierra. Según este rumor, se esperaba la explosión de Betelgeuse en cualquier momento.



Por suerte, aunque Betelgeuse está cerca, no lo está tanto que su explosión pueda afectarnos más allá de   ofrecernos el espectáculo de un segundo sol durante unas semanas. Por mala suerte, lo que han dicho algunos astrónomos es que Betelgeuse podría estallar mañana... o cualquier día en el próximo millón de años. Eso es lo que quiere decir "a punto de" para una estrella. Nuestros modelos del colapso gravitacional de las estrellas no nos permiten predecir exactamente el momento de la explosión, sólo la probabilidad de que ocurra, y como pueden ver, la probabilidad de que ocurra "pronto" en el sentido cotidiano es muy baja. Lástima.

(PD: en inglés se ha puesto de moda pronunciar el nombre de esta estrella "Beetlejuice", pero como el nombre es originalmente árabe -y quiere decir "la mano de Jauzá", personaje mitológico-, en español lo más razonable es pronunciarlo tal cual se escribe: beteljeuze.)




2 comentarios:

José María Hdz dijo...

¡Hola Sergio! Me gustó mucho el video de la representación de la supernova. Estaría muy padre ver eso.
Por otro lado, no sabía que nuestra galaxia tuviera satélites. ¿¿O sea que la gravedad de las estrellas y cuerpos juntos atrajo a otros dos conjuntos de estrellas y cuerpos?? ¿Eso quiere decir que nuestra galaxia se está deformando por los jalones de gravedad de las otras dos? Me interesó mucho ese tema.

¡¡Saludos!!

PD: ya voy a la mitad de la mamá de kepler (sin albur)

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Muy interesante el inserto, amigo Sergio. Muestra lo diferente que en terminos astronomicos es "pronto" y "cerca" respecto de lo que es para nosotros, seres biologicos.

Hace mucho vi en la serie cientifica "Cosmos" d Carl Sagan, de 1980, como enlistaba los finales posibles de una estrella, dependiendo de su masa: final uno, para las mas pequeñas, ser gigantes rojas y luego enanas blancas; final dos, supernova y terminar como estrella de neutrones; final tres, ser tan grandes que no hubiera nada que detuviera el derrumbe sobre si mismas de su descomunal masa, y se agujeros negros...
¿es asi o ya se sabe algo diferente en al actualidad?
Aunque seria un espectaculo único una supernova (¿a algo se le llama nova, sin el super?), LO QUE MAS me echa la imaginacion a volar es ese monstruo destructor de un agujero negro. Es como el final sin retorno, no digamos de la vida, de la existencia de la materia misma. La aniquilacion final.
... por eso es tan fertil como historia de miedo, caray.
Saludos y que buena informacion.