viernes, 15 de octubre de 2010

¿Otra Tierra? Que siempre no...

Es casi inevitable: los medios de comunicación de masas tratan los hallazgos científicos como si fueran noticias. El tono típico de la noticia científica (hay excepciones, claro) es triunfalista, celebratorio y sobre todo, acrítico. Se anuncian grandes descubrimientos repentinos e impepinables. No se toma en cuenta que cuando un equipo de investigadores publica un artículo, la investigación que se reporta lleva en marcha mucho tiempo. Tampoco se menciona que un artículo científico no anuncia verdades absolutas, sino que propone resultados tentativos que se ponen a consideración de una comunidad muy exigente. Esa comunidad analizará despiadadamente el artículo y le aplicará pruebas mortíferas. Si la propuesta sobrevive a estas críticas, se aceptará provisionalmente como resultado científico "comprobado"; pero las pruebas también toman tiempo. Nada de eso se refleja en la imagen de la ciencia que proyectan los medios de comunicación.

Y por eso es posible que usted se haya enterado hace dos semanas de que un equipo de astrónomos estadounidenses descubrió un planeta parecido a la Tierra girando alrededor de la estrella Gliese 581, que se encuentra a unos 20 años-luz de distancia en la dirección de la constelación de Libra, pero es poco probable que sepa que a los pocos días un equipo europeo puso en tela de juicio este resultado en un congreso sobre exoplanetas que se llevó a cabo en Turín.

Gliese 581 ya había dado de qué hablar a los buscadores de planetas extrasolares: se le han encontrado cuatro objetos de tamaños planetarios girando a su alrededor. Los planetas por lo general son pequeños comparados con sus estrellas. Añádase a esto que hasta la estrella más cercana nos queda muy lejos y que los planetas no brillan por luz propia. El resultado es que no podemos ver directamente los planetas que puedan estar girando alrededor de otras estrellas. El método de detección de exoplanetas que hasta hoy ha dado más frutos consiste en tomar en cuenta que la fuerza de gravedad entre dos objetos es mutua: la estrella madre atrae a sus planetas y los mantiene pegados a sus faldas, sí, pero los planetas también atraen a la estrella como niños dándole tirones a la falda de su madre para llamarle la atención. Estos tirones se manifiestan en el movimiento de la estrella, que se bambolea ligeramente al pasar sus planetas ora de un lado, ora del otro. El bamboleo es apenas perceptible, y muy difícil de medir. Tanto, que apenas en 1995 se prefeccionó una técnica para detectarlo por medio de análisis con computadora. La técnica es de Michel Mayor y Didier Queloz, del Observatorio de Ginebra, Suiza. Mayor y Queloz detectaron el primer exoplaneta del que se tuviera certeza en 1995. Con esa misma técnica --y años y años de mediciones-- se detectaron los cuatro planetas que se le conocen a Gliese 581.

El equipo de Steven Vogt, de la Universidad de California en Santa Cruz, anunció el 29 de septiembre que había detectado un quinto planeta en la familia de esta prolífica estrella. Para detectarlo usaron datos propios obtenidos a lo largo de 11 años, así como datos de un consorcio europeo de instituciones de investigación que se dedica a detectar exoplanetas y que ofrece sus datos a otros investigadores. Lo interesante del planeta, al que Vogt y sus colaboradores llamaron Gliese 581g, es que, a diferencia de la mayoría de los exoplanetas descubiertos hasta hoy, éste no es una gigantesca bola de gases parecida a Júpiter, sino (al parecer) una bola de roca comparable con la Tierra. No es el primer planeta extrasolar que se descubre con una masa parecida a la de nuestro planeta, pero sí el primero que, por su distancia a la estrella madre, podría albergar agua en estado líquido. Se dice que el planeta se encuentra en la zona de Ricitos de Oro de su estrella: la franja dentro de la cual las temperaturas no son ni muy bajas y ni muy altas, sino justo las apropiadas para que haya agua líquida.

Esto no quiere decir que sepamos con certeza ni el tamaño del planeta, ni si tiene agua en realidad; pero los datos que arrojan (tentativamente) las mediciones y los cálculos de Vogt y sus colaboradores sugieren que podría ser del tamaño y la temperatura adecuada; y eso alienta las esperanzas de que pueda también albergar vida. Los exobiólogos (que estudian la posibilidad de vida en otros planetas) se pusieron muy contentos. Mi amiga Antígona Segura, exobióloga del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, me contó en comunicación facebookera que estaba escribiendo un programa de computadora para simular la posible atmósfera del nuevo planeta.

Falta, claro está, que el dichoso planeta exista...

Pero hace unos días, en una reunión de astrofísica, el astrónomo Francesco Pepe, del Observatorio de Ginebra (y miembro del consorcio europeo cuyos datos usaron Vogt y sus amigos en sus cálculos), informó que su equipo no ve rastros del quinto planeta de Gliese 581 en su propio análisis de sus datos. Francesco Pepe tiene el cuidado de señalar que esto no necesariamente significa que no exista el planeta, sólo que no es evidente que sí existe. Un miembro del equipo de Vogt comenta que hace falta más precisión en los datos y que el debate podría zanjarse en un par de años.

Nótese que el desmentido del equipo europeo no pone en vergüenza al equipo estadounidense. En la ciencia lo más común es errar, pero no se yerra por incompetencia ni por descuido, sino simplemente porque extraer certezas de la naturaleza es sumamente difícil. Vogt y sus compañeros publicaron una sugerencia, no una afirmación, para que sus colegas la criticaran. Sus colegas la han criticado, y la encuentran poco convincente. Así es este juego. Aún puede ser que el planeta aparezca con toda claridad en el futuro, pero si es así, puede que los medios de comunicación no nos lo comuniquen: Gliese 581g ya no será noticia.

Y hablando de cosas que son noticia por no aparecer: un equipo de cerca de 3000 investigadores asociados al Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) acaba de anunciar que no han encontrado quarks en estados excitados con el Gran Colisionador de Hadrones. ¡Felicidades! El acelerador del Fermilab, competidor del LHC, tampoco los había encontrado, pero no tan bien como el acelerador europeo, que no los ha encontrado con mucha seguridad. Ya he hablado en estas páginas de los experimentos científicos que dan información por no encontrar nada (la página en blanco es muy elocuente en la ciencia). En este caso, el que no haya quarks en estados excitados confirma un aspecto de la teoría conocida como modelo estándar. El model estándar es la teoría de las partículas y las fuerzas fundamentales, una parada importantísima en el camino hacia una teoría de todo. En el modelo estándar los quarks son puntos de materia. Como son puntos, no pueden absorber ni emitir otras partículas; es decir, no pueden encontrarse en estados excitados como los átomos, que adquieren energía cuando absorben luz y la pierden cuando emiten luz. Si no aparecen quarks excitados donde deberían, quiere decir que los quarks, en efecto, son puntos y por lo tanto son partículas elementales que no están formadas de partículas más pequeñas. Felicidades, de verdad...

11 comentarios:

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

Sergio, de todo lo que se me vino a la mente, a ver si no se me olvida algo:
1. noto que ustedes los divulgadores (al menos los dos que leo asiduamente) tienen una veta, una vereda preferida: algo que quieren sea la dirccion de sus aportaciones. En el caso del amigo Martin Bonfil, para mi es claro que us intencion es promover un pensamiento cientifico libre de ideas no comprobables. Prejuicios, pues. En tu caso, Sergio, noto esto: insistir en que la ciencia no es como se pinta en los medios: ni inmediata, ni express, ni monolitica y que aqui si que siguen (o deben seguir) el dicho ese de que "el que se enoja pierde". Con el ya dilatado tiempo invertido en leert y orite, me queda claro que te esfuerzas de manera permanente en llevarnos una ciencia mas de fondo y no solo superficial, como es lo que permite un articulo de periodico de dos o tres parrafos.
2. A mi me da gusto imaginar una comunidad cientifica asi: compartiendo informacion, aceptando criticas, reevaluando las propias conlusiones y trabajando solidariamente para conocer cada vez mas al cosmos. No obstante, el egoismo, la envidia, la territorialidad, la necesidad del reconocimiento, me parecen tan humanos que considero dificil que no existan en la comunidad cientifica. Mas si en avances tecnologicos (que vienen luego de lso cientificos) hay patentes de por medio y mucho dinero... (sigue)

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

3. Si pudiera expresar un deseo (soñar no cuesta nada) pediria que se redireccionaran los radiotelescopios que hoy en dia escudriñan el cosmos biscando radiotransmisiones para encontrar vida inteligente y avanzada tecnologicamente ¿quien lo sabe? tal vez en los veinte años que se tarden en demostrar que este planeta si tiene vida, lleguen esta emisiones de mensajes alla. Tal vez desde ahora se pudieran captar posibles (ojo, no probables, solo posibles) emisiones de radio de ese planeta. Total, ¿que diferencia hay de apuntar a donde apuntan ahora y no a este lugar, por otro lado relativamente cercano (20 años luz realmente no es lejos para como se manejan las distancias del universo).
4. Espero no decir una barbaridad: ¿si una particula no esta formada de otra mas pequeña, pero si forma otras mas grandes, entonces PODRIAMOS DECIR QUE ESO APUNTA (para no caer en los absolutos que acaabs de criticar) a que el quark es la particula fundamental de la materia? ¿el quark seria el ladrillo basico e indivisible del cual se forma la materia? ¿seria lo que lso antiguos griegos señalaban como atomo? (a= prefijo de negacion tome= corte, esto es, lo que no se peude cortar o dividir) si esa investigacion y confirmacion avanza, realmente me daria mucha emocion... es como descubrir el punto mas alto de la tierra (la punta dl everest) o el punto mas bajo, en el fondo del mar. Como tocar fondo para de ahi partir. (sigue)

Luis Martin Baltazar Ochoa dijo...

5. Y ya en plan frivolo, jaja, ya estas amigo Sergio como en la PGR: como no quieren empañar sus investigaciones, agarran a un narco y en todos los comunicados, le añaden el "prefijo" de PRESUNTO: presunto narco, presunto complice, presunto fraude, presunto delito... asi andan ustedes los cientificos, diciendo "todo apunta a que..." bueno, mas facil, digan PRESUNTO planeta similar a la tierra. Muy bien, desde esta presunta Guadalajara (hasta donde les he dicho, de aqi escribo) te deseo un buen fin de semana. PRESUNTAMENTE, portate bien, nada con exceso. Je.

cuauhtemoc dijo...

Hola Sergio; me pareció muy interesante la hipótesis de que los quarks no son exitables, pero me surge una duda: ¿qué pasa en la desintegración beta en donde un protón se convierte en un neutrón más otras partículas? Un protón está formado por dos quarks up y uno down, y un neutrón por dos quarks down y uno up (ver el diagrama de Feynman). ¿Eso significa que se convierte un quark up en uno down? ¿Entonces será que no son elementales? Si no son elementales, ¿por qué no son exitables? Saludos, Cuauhtémoc Arellano.

Sergio de Régules dijo...

Pues, querido Luis Martín, estoy de acuerdo con todo lo que dices, tanto de mí, como de Bonfil y de la comunidad científica. Qué bueno que se note. Gracias.
Sí, la idea es que los quarks son partículas de veras fundamentales, y no compuestas. Es una confirmación de la teoría.
En cuanto a la precaución científica, ¿qué te puedo decir? En efecto, así es: nunca jamás decimos "tal cosa está demostrada científicamente", sino "la evidencia sugiere que", etc...
Cuauhtemoc: buena pregunta...mmm...los quarks intercambian gluones y cambian de carga de color; también pueden intercambiar bosones intermedio W para cambiar de "sabor", o sea, cambiar entre up, down, top, bottom, strange y charm. Supongo que es como los electrones interambiando fotones: los electrones también son elementales.

Matalote dijo...

El mensaje de la página dice que guardó mi comentario, espero que no se pierda. Hasta pronto.

Matalote dijo...

Es bien conocido, que la comunicación entre la comunidad científica ocurre en las revistas especializadas o en congresos, y ocurre el proceso que mencionas para comprobarlo y aceptarlo o rechazarlo. Sin embargo, este hallazgo se dio a conocer primero para los medios y al público en general, antes que a los colegas. Eso lo convierte en un hecho noticioso y hasta un tanto sensacionalista desde su origen. Ese procedimiento es poco común entre científicos, se considera poco serio, ya que se recurre a los medios primero, antes que a la comunidad científica y académica.
Como dices, el artículo es el resultdo de más de una década de investigación y los científicos también son humanos y buscan sus cinco minutos de fama, aunque esta vez sólo duró dos semanas.
Saludos

Matalote dijo...

Sergio, perdón por el desorden. Mis comentarios de 9:49 y 9:50 aparecen invertidos. El de las 9:50es el inició y el de las 9:49 la continuación. Espero que no sea muy complicado seguir el hilo de las ideas que quise expresar. Me gustaría saber tu opinión sobre la práctica de las conferencias de prensa de los científicos previas a la publicación.
Hasta pronto

Matalote dijo...

Sergio: Ayer escribí un comentario pero se perdió en en algún lugar indefinido de la red virtual.
Tu artículo de esta semana me parece muy interesante, sin embargo hay algunos puntos que quisiera comentar respecto a las relaciones simbióticas que existene entre la ciencia y los medios masivos de comunicación. Mencionas que los medios tratan los hallazgos científicos como si fueran noticias y de forma acrítica y triunfalista. Estoy de acuerdo, hace falta contextualizar mejor las noticias científicas para relativizarlas y situar su importancia real. Los periodistas omiten frecuentemente ese aspecto, no asi los divulgadores de la ciencia, como tu lo explicas aqui.
Sin embargo en el caso concreto del hallazgo del planeta de Gliese 581 -g, se trata de un hallazgo que fue puesto en escena como el gran hallazgo y con todas las condiciones de un hecho noticioso. Se convocó a una conferencia de prensa a los medios en Washington, se presentó un boletín de prensa y el artículo de Vogt, et al, aún no publicado, se presentó un video con animaciones y se respondieron a diversas preguntas. Es decir, la información no fue tomada por los medios directamente de la publicación en la revista especializada, sino que fueron convocados por los investigadores, quienes se adelantaron a la publicación, tal vez para evitar que pasara desapercibido por los medios. El artículo apareció finalmente en el volúmen 723, correspondiente a noviembre. Y en la página electrónica ocupa el antepenúltimo lugar.

Es evidente que se trata de un evento noticioso, planeado asi y no por los caminos cotidianos de las publicaciones científicas.
Estas de acuerdo?

Sergio de Régules dijo...

Matalote: Gracias por esa información. No lo sabía. Tienes razón: si es la propia oficina de prensa de los investigadores la que disfraza la información de hallazgo revolucionario, ¿qué pueden hacer los periodistas silvestres? Con todo, sigue siendo un error de "la prensa", quizá en este caso alentada por los investigadores.
Eso sí: si el artículo ya está en una revista correcta, es CIENCIA y sus autores no tienen por qué quedar en ridículo, a menos que se demuestre que falsificaron o alteraron datos, o bien que simplemente se precipitaron a publicar antes de examinar serenamente la evidencia; o sea, hasta que se demuestre que cometieron fraude o descuido.

Matalote dijo...

Hola Sergio,

claro, por lo demás no dudo que los resultados seguirán el camino acostumbrado a consideración de la comunidad científica. Yo sólo quise puntualizar el detalle del origen de la información.

Este caso me recuerda el de Arno Peters, el economista y cartógrafo alemán, quién en 1974, de manera independiente dio a conocer su mapamundi, conocido como Proyección de Peters. Él lo hizo en una conferencia de prensa y no en el marco de un congreso académico. Los cartógrafos reaccionaron con enojo y rechazo ante la propuesta del experto independiente y sobre todo, por dirigirse primero a los medios y no a la comunidad científica. Además proponía su proyección como respuesta a la de Mercator. Hasta la fecha no ha sido aceptado entre los especialistas, sin embargo, el mapamundi ha encontrado un uso extensivo, sobre todo en organismos internacionales (ONU, etc).